Miami, Reporta.news— Una nueva encuesta realizada en el sur de Florida revela un marcado distanciamiento de la comunidad cubanoamericana respecto a cualquier intento de acercamiento entre Estados Unidos y el gobierno de Cuba que no implique transformaciones políticas sustanciales en la isla. El sondeo, basado en entrevistas a 800 residentes cubanos y cubanoamericanos, muestra un rechazo contundente a las negociaciones, (tipo Obama-Biden) que prioricen reformas económicas sin un cambio de régimen.
Los resultados reflejan una postura firme: el 69% de los encuestados afirmó oponerse “de manera contundente” a un acuerdo que permita la permanencia del actual gobierno cubano a cambio de ajustes económicos. En términos generales, el rechazo a este tipo de entendimiento alcanza el 78%, lo que evidencia una desconfianza generalizada hacia cualquier iniciativa que no contemple una transición política real.
El sentir predominante también se manifiesta en la percepción sobre el impacto de posibles negociaciones. Un 77% de los participantes aseguró que no vería con buenos ojos un acuerdo que mejore las condiciones de vida en la isla si este no conduce a elecciones libres y al establecimiento de un sistema democrático. Esta cifra pone de relieve que, para la mayoría, las mejoras materiales no sustituyen la demanda de libertades políticas.
Asimismo, el 68% expresó su rechazo a cualquier diálogo que pueda fortalecer al gobierno cubano, incluso si esto implica retrasar avances en la calidad de vida de la población. Este dato subraya una prioridad clara: evitar la consolidación del poder actual, aun a costa de beneficios inmediatos para los ciudadanos de la isla.
El estudio también apunta a un respaldo significativo a medidas más contundentes. Aunque polémico, un segmento importante de los encuestados manifestó su apoyo a la intervención militar como una posible vía para propiciar un cambio en Cuba, reflejando el nivel de frustración acumulada tras décadas sin transformaciones políticas en el país.
Este panorama supone un desafío para figuras como Donald Trump, cuya administración ha sido asociada en distintos momentos con la posibilidad de explorar canales de negociación con La Habana. La encuesta sugiere que, al menos en el sur de Florida —una región clave en el mapa político estadounidense—, cualquier política hacia Cuba que no tenga como eje un cambio de régimen podría enfrentar un fuerte rechazo electoral.
En un contexto donde la política hacia Cuba sigue siendo un tema altamente sensible y cargado de historia, los resultados de este sondeo confirman que amplios sectores de la diáspora cubana mantienen una postura intransigente frente a soluciones graduales, apostando en cambio por transformaciones estructurales que redefinan el sistema político de la isla.
FOTO: Cuba en Miami


