La tragedia vuelve a poner bajo la lupa el deterioro del fondo habitacional en Cuba
Miami, Reporta.news— En Cuba no hace falta que la tierra tiemble para que una vivienda se convierta en una trampa mortal. El deterioro de numerosas edificaciones, agravado por décadas de falta de mantenimiento, humedad y dificultades para realizar reparaciones, vuelve a dejar una tragedia detrás.
Dos ancianos murieron este domingo después de que parte del portal de su vivienda se desplomara sobre ellos en el barrio de Lawton, municipio Diez de Octubre, La Habana.
El accidente ocurrió en la esquina de 8va y San Francisco, donde las dos víctimas se encontraban sentadas en el portal cuando una parte de la estructura cedió repentinamente y cayó sobre ellas. Sus identidades no habían sido divulgadas al momento de publicarse los primeros reportes.
Bomberos y personal sanitario acudieron al lugar para intentar rescatar a las víctimas. Las labores se complicaron por la gran cantidad de concreto y elementos metálicos que se desprendieron, además del peligro de que otras partes de la vivienda terminaran colapsando.
UNA CASA CON SEÑALES DE DETERIORO
Después del derrumbe, la vivienda quedó prácticamente inhabitable. Imágenes difundidas desde el lugar muestran grietas visibles y una estructura severamente dañada, con una columna sosteniendo parte de lo que quedó del portal.
Otra columna de la fachada terminó inclinada hacia una vivienda vecina, aunque inicialmente no se reportaron daños visibles de consideración en ese inmueble.
La construcción estaba formada por vigas y losas y contaba con un portal cuyo techo superaba los cinco metros de altura. Esa característica habría aumentado la fuerza del impacto al producirse el desplome.
Las recientes lluvias y el avanzado deterioro constructivo aparecen señalados como posibles factores que pudieron contribuir al accidente. Sin embargo, hasta el momento no se ha divulgado un dictamen técnico que establezca oficialmente las causas exactas del colapso.
UNA TRAGEDIA QUE SE REPITE
El caso de Lawton no constituye un hecho aislado. Los derrumbes parciales y totales forman parte desde hace años del panorama urbano de La Habana, especialmente en zonas donde las edificaciones han envejecido sin recibir el mantenimiento necesario.
Datos oficiales divulgados en 2025 situaban en 805.583 las necesidades habitacionales acumuladas en Cuba, incluyendo viviendas que requieren rehabilitación y otras que necesitan ser reconstruidas.
Las lluvias suelen convertirse en un factor adicional de riesgo para estructuras debilitadas por años de humedad, filtraciones y deterioro. En junio de 2024, por ejemplo, al menos 19 edificaciones sufrieron derrumbes parciales o totales en La Habana después de varios días de tormentas, según datos citados entonces por 14ymedio.
Pero detrás de cada cifra hay personas que viven diariamente bajo estructuras que pueden dejar de ser seguras de un momento a otro.
EL DRAMA DE VIVIR CON EL TECHO SOBRE LA CABEZA
La tragedia de Lawton vuelve a plantear una pregunta que se repite cada vez que una vivienda cubana se viene abajo: ¿cuántas familias continúan viviendo hoy en inmuebles que representan un peligro potencial?
Para los dos ancianos de Lawton, el peligro terminó convirtiéndose en tragedia.
Estaban sentados tranquilamente en el portal de su propia casa cuando la estructura que debía protegerlos terminó cayendo sobre ellos.
Mientras las autoridades no determinen oficialmente qué provocó el colapso, el derrumbe vuelve a dejar al descubierto una realidad que no necesita de terremotos para cobrar vidas: el envejecimiento de las viviendas, la falta de mantenimiento y el deterioro de una parte importante del patrimonio habitacional cubano pueden convertir una casa en un riesgo permanente para quienes la habitan.
En Lawton, esta vez, fueron dos ancianos quienes pagaron el precio más alto.
FOTO: Cortesia CiberCuba


