Miami, Reporta.news– Informes de inteligencia citados por medios internacionales señalan que la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) estaría trabajando para proporcionar apoyo y armamento a milicias kurdas con el objetivo de impulsar un levantamiento contra el gobierno iraní.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con el plan, citadas por CNN y otros medios, Washington mantiene conversaciones con grupos de oposición iraníes y líderes kurdos asentados principalmente en el Kurdistán iraquí para coordinar una posible operación contra Teherán.
Según estas informaciones, el objetivo sería abrir un nuevo frente terrestre en el oeste de Irán que obligue al régimen a desplegar sus fuerzas de seguridad, debilitando su control interno y creando condiciones para un levantamiento popular en las principales ciudades del país.
Fuentes kurdas citadas por la prensa internacional aseguran que miles de combatientes se encuentran desplegados cerca de la frontera entre Irak e Irán y que algunos grupos han insinuado públicamente que podrían iniciar operaciones en los próximos días si reciben respaldo logístico y militar.
Los reportes también indican que esta estrategia formaría parte de una campaña más amplia de presión contra Teherán en medio de la escalada militar en la región. Analistas señalan que un levantamiento interno podría forzar al gobierno iraní a dividir sus recursos entre el frente externo y posibles disturbios domésticos.
Sin embargo, no existe confirmación oficial del gobierno estadounidense sobre estas informaciones. Hasta el momento, la Casa Blanca y el Pentágono no han comentado públicamente los reportes, mientras que autoridades iraníes han advertido que cualquier intento de desestabilización externa será respondido con firmeza.
Los kurdos, una de las mayores minorías étnicas de Oriente Medio, están repartidos entre varios países —incluidos Irán, Irak, Turquía y Siria— y mantienen diferentes movimientos políticos y armados que han buscado mayor autonomía o independencia.
De concretarse, el respaldo estadounidense a fuerzas kurdas podría intensificar aún más la crisis regional y abrir un nuevo capítulo en la confrontación entre Washington y Teherán, con implicaciones potenciales para la estabilidad de todo el Medio Oriente.


