Miami, Reporta.news: En un clima político cada vez más polarizado en Estados Unidos, miles de fanáticos del fútbol americano han firmado una petición en línea exigiendo que el icono de la música country George Strait sustituya al artista puertorriqueño Bad Bunny como protagonista del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX. Lo que comenzó como una protesta musical ha escalado rápidamente a una batalla cultural y política sobre identidad, inmigración y poder blando nacional.
La campaña de firmas argumenta que Bad Bunny —cuyo concierto estaba programado para el Super Bowl el próximo domingo— no representa los valores tradicionales de gran parte de la audiencia de la NFL y que su agenda política lo convierte en una elección divisiva para un evento nacional. Sus organizadores sostienen que George Strait, con décadas de historia en la música estadounidense, sería una opción más unificadora para la celebración deportiva más vista del país.
El origen de la polémica: ”ICE out” en los Grammy
La controversia se encendió la noche del pasado domingo cuando Bad Bunny aprovechó su momento en los Premios Grammy 2026 para pronunciar un discurso político al aceptar un premio. Antes de agradecer, el artista comenzó diciendo “ICE out”, refiriéndose directamente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y denunciando las políticas de inmigración actuales bajo el gobierno federal.
Durante su intervención, Bad Bunny afirmó:
“No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos americanos.”
El mensaje fue recibido con una ovación de pie por parte del público presente, pero también desató reacciones encontradas en redes sociales y medios de comunicación, polarizando todavía más la conversación pública sobre su papel como figura cultural dentro de un evento deportivo masivo.
Respuesta política y mediática
La Casa Blanca calificó de “irónico” que Bad Bunny critique al ICE, destacando que figuras del entretenimiento a menudo simplifican debates complejos de política migratoria.
Por otro lado, algunos sectores conservadores —incluyendo comentaristas mediáticos y figuras públicas— han utilizado el discurso para criticar al artista y reforzar la petición en su contra. En paralelo, se ha reportado que grupos como Turning Point USA están promoviendo eventos alternativos o boicots culturales conectados con el Super Bowl para expresar su descontento.
Impacto en la NFL y futuro del show
A pesar de las protestas, la NFL ha respaldado públicamente a Bad Bunny, destacando su talento e impacto global y defendiendo que el espectáculo es una plataforma que puede unir a las audiencias a través de la música, aun en tiempos de división política.
La disputa entre quienes respaldan la elección de Bad Bunny y quienes piden a George Strait refleja tensiones más amplias en la sociedad estadounidense: ¿Debe el deporte mantenerse aislado de la política o los artistas tienen el derecho de usar plataformas masivas para expresar opiniones sociopolíticas?
Mientras tanto, la petición sigue circulando y ha alcanzado cifras significativas de firmas, convirtiéndose en un símbolo más dentro de la batalla cultural que rodea al Super Bowl 2026 en San Francisco.
FOTO: Optimal Fundraising


