Miami, Reporta.news: La Cámara de Representantes de Florida aprobó esta semana la resolución conjunta HJR 203, una medida que podría transformar de manera histórica el sistema fiscal del estado al proponer la eliminación de los impuestos a la propiedad no escolares sobre viviendas familiares. La iniciativa fue aprobada con 80 votos a favor y 30 en contra, con el respaldo total de los legisladores republicanos y la oposición del bloque demócrata.
La resolución, patrocinada inicialmente por la representante republicana Monique Miller, busca llevar a la boleta electoral de noviembre de 2026 una enmienda constitucional que permitiría eximir a las viviendas principales —conocidas como “homestead”— de todos los impuestos a la propiedad que no estén destinados al sistema educativo.
¿En qué consiste la propuesta?
De acuerdo con el texto legislativo, la enmienda propone que las residencias principales queden exentas del pago de impuestos a la propiedad, salvo aquellos que financian los distritos escolares, lo que significaría un alivio fiscal significativo para millones de propietarios en el estado.
La medida se aplicaría únicamente a las viviendas familiares donde reside el propietario de forma permanente, excluyendo segundas residencias, propiedades comerciales y negocios.
Además, el plan contempla una eliminación gradual del impuesto mediante el aumento anual de las exenciones fiscales, en algunos casos con incrementos de hasta 100,000 dólares en la exención de la vivienda principal durante una década, con el objetivo de reducir progresivamente la carga tributaria.
Impacto potencial para los propietarios
Si la enmienda es aprobada por los votantes en 2026 —lo que requeriría al menos un 60% de apoyo— los propietarios de viviendas familiares podrían experimentar una reducción sustancial en sus facturas de impuestos a la propiedad en los próximos años. La propuesta incluso plantea que, con el tiempo, los impuestos no escolares sobre viviendas promedio podrían desaparecer completamente.
Actualmente, Florida ya cuenta con beneficios como la exención “homestead”, que reduce la base imponible del valor de la vivienda. Sin embargo, HJR 203 ampliaría significativamente estas exenciones hasta eliminar gradualmente los gravámenes no escolares sobre la propiedad residencial.
El presidente de la Cámara de Representantes, Daniel Pérez, calificó la votación como un momento decisivo en la sesión de 2026, calificándola de “la legislación más agresiva jamás aprobada por una cámara legislativa sobre impuestos a la propiedad en la historia de Estados Unidos”. También criticó al Senado por la lentitud en las negociaciones sobre el impuesto a la propiedad, afirmando que la Cámara aún no ha recibido una propuesta formal de la cámara, que hasta ahora se ha resistido a los cambios que acaba de aprobar.
Debate político y preocupaciones económicas
El avance de la resolución ha generado un fuerte debate político. Mientras sus defensores argumentan que aliviaría la carga financiera de las familias en un contexto de inflación y aumento del costo de vida, sus críticos advierten que la eliminación de esta fuente de ingresos podría afectar los presupuestos de gobiernos locales.
Los impuestos a la propiedad financian servicios esenciales como seguridad pública, bomberos, infraestructura y servicios municipales, por lo que expertos han señalado que su eliminación obligaría al estado y a los condados a buscar fuentes alternativas de financiamiento.
Para mitigar estas preocupaciones, la propuesta incluye disposiciones para evitar recortes en el financiamiento de servicios de emergencia como policía y bomberos, asegurando niveles mínimos de inversión en seguridad pública.
Próximos pasos
Tras su aprobación en la Cámara, la resolución deberá continuar su proceso legislativo en el Senado estatal antes de ser incluida oficialmente en la boleta electoral de noviembre de 2026. Si los votantes la respaldan, Florida podría convertirse en uno de los estados con menor carga de impuestos a la propiedad sobre viviendas principales en todo Estados Unidos.
De concretarse, la reforma marcaría un cambio estructural en el modelo fiscal del estado, que ya se distingue por no tener impuesto estatal sobre la renta, reforzando su estrategia de alivio tributario para residentes y propietarios de vivienda.
FOTO: Cuba en Miami


