Miami, Reporta.news– Un incidente marítimo ocurrido en aguas cercanas al Estrecho de Florida ha generado preocupación y tensión diplomática luego de que autoridades reportaran un supuesto ataque por parte de los tripulantes de una embarcación que presuntamente habría salido desde Florida contra un barco de los guardafronteras de Cuba, con un saldo preliminar de cuatro personas fallecidas.
Según versiones iniciales difundidas por fuentes cubanas, la embarcación sospechosa habría sido interceptada por los guardafronteras cubanos en circunstancias aún no esclarecidas. El enfrentamiento, que se habría producido en aguas cercanas a la jurisdicción cubana, terminó en un violento intercambio que provocó la muerte de cuatro tripulantes del barco interceptado y otros heridos.
Según informa el periódico Granma esta mañana, entre los integrantes del presunto acto terrorista que llego en la lancha a costas cubanas esán, Amijail Sánchez González, Leordan Enrique Cruz Gómez, Conrado Galindo Sariol, José Manuel, Rodríguez Castelló, Cristian Ernesto Acosta Guevara y Roberto Azcorra Consuegra.
En una información del periódico Granma esta mañana se dice que fue “una agresión armada contra una unidad de superficie de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior, en la zona noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara.
Fuentes extraoficiales indican que la nave cubana se encontraba realizando labores de vigilancia costera cuando ocurrió el incidente. Tras el presunto ataque, unidades de respuesta marítima fueron desplegadas para asegurar el área, rescatar sobrevivientes y abrir una investigación formal sobre lo sucedido.
Uno de los muertos fue identificado como, Michel Ortega Casanova, “mientras se trabaja para la identidad de los otros”, según la misma información, “todos son residentes de “los Estados Unidos, la mayoría de ellos con un historial conocido de actividad delictiva y violenta, incluidos Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez”.
Por su parte, autoridades en Estados Unidos no han confirmado oficialmente que la supuesta embarcación implicada haya zarpado desde territorio estadounidense, aunque señalaron que están al tanto de los reportes y que, de comprobarse la participación de personas que salieron desde costas estadounidenses, se abriría una investigación federal por posibles delitos marítimos y uso de violencia en alta mar.
Aunque las autoridades cubanas no son confiables, el secretario de Estado Marco Rubio declaró la tarde de ayer que, “no voy a especular ni a opinar; quiero saber qué ocurrió. Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y responderemos como corresponde”, dijo Rubio.
Analistas consideran que este tipo de incidentes, de confirmarse, podría escalar las tensiones en una zona históricamente sensible por el tráfico irregular, las salidas ilegales por mar y las operaciones de vigilancia fronteriza entre ambos países, aunque también es conocido de que el gobierno comunista cubano en ocasiones se auto agrede para lograr alguna concesión.
Expertos en seguridad marítima subrayan que el Estrecho de Florida es una de las rutas más transitadas y complejas del Caribe, donde convergen embarcaciones civiles, operaciones de guardacostas y flujos migratorios, lo que aumenta el riesgo de confrontaciones y situaciones de alta peligrosidad.
Las investigaciones continúan mientras las autoridades buscan esclarecer los hechos, identificar a los responsables y determinar si se trató de un acto deliberado, un enfrentamiento accidental o una situación derivada de actividades ilícitas en la zona marítima. Entretanto, el caso ha generado inquietud tanto en círculos diplomáticos como en comunidades del sur de la Florida, atentas a cualquier repercusión en las relaciones bilaterales y en la seguridad regional.
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