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Bahamas pone fin a contratos de 31 maestros cubanos y el sindicato exige explicaciones

La decisión se produce mientras Nassau negocia con Washington el futuro de los programas de trabajadores cubanos en el extranjero

Miami, Reporta.news— La decisión del Gobierno de Bahamas de no renovar los contratos de 31 maestros cubanos que trabajaban en el sistema público de educación ha abierto nuevas interrogantes sobre el futuro de la cooperación laboral entre Nassau y La Habana.

Aunque el Ministerio de Educación sostiene que la renovación de los contratos nunca estuvo garantizada y que la prioridad del Gobierno es contratar a educadores bahamenses, el Bahamas Union of Teachers (BUT) está exigiendo explicaciones sobre la decisión y sobre el proceso mediante el cual fueron informados los docentes cubanos.

La medida llega en un momento particularmente delicado. Bahamas mantiene conversaciones con Estados Unidos sobre los programas cubanos de trabajadores en el exterior, especialmente después de que Washington haya acusado al régimen de La Habana de utilizar prácticas coercitivas con los trabajadores que envía a otros países y de retener una parte importante de sus ingresos. Cuba rechaza esas acusaciones.

¿Por qué no fueron renovados?

El Ministerio de Educación ha explicado que los contratos de los 31 profesores llegaron a su término y que el Gobierno decidió no recontratarlos para el nuevo curso escolar.

Las autoridades han insistido en que su política consiste en dar primera prioridad a los educadores bahamenses, recurriendo a extranjeros solamente cuando determinadas plazas no puedan ser cubiertas por profesionales locales debidamente calificados.

El Gobierno también ha asegurado que un número significativo de nuevos maestros bahamenses ya ha sido contratado y que continúa el proceso de reclutamiento.

Sin embargo, la salida de los cubanos podría tener consecuencias particularmente importantes en áreas especializadas, incluyendo disciplinas técnicas como soldadura y agricultura, donde ya existen preocupaciones sobre la disponibilidad de personal capacitado.

El sindicato quiere respuestas

La decisión no ha pasado inadvertida para el sindicato de maestros.

El Bahamas Union of Teachers ha cuestionado la forma en que se manejó el asunto y reclama mayor información al Gobierno. Las preguntas adquieren mayor relevancia porque Bahamas, al mismo tiempo que reduce la presencia de educadores cubanos, ha estado buscando profesores en otros países para cubrir las vacantes existentes.

De hecho, el Gobierno bahamense anunció recientemente conversaciones para reclutar hasta 300 maestros de Ghana, argumentando que el sistema educativo enfrenta un déficit de aproximadamente 300 educadores.

La presidenta del sindicato, Belinda Wilson, criticó entonces que el Gobierno buscara profesores extranjeros mientras numerosos educadores bahamenses continuaban esperando oportunidades de empleo y pagos pendientes. No obstante, Wilson aclaró que el sindicato no se opone a la presencia de profesores extranjeros y reconoció la contribución que muchos de ellos realizan al sistema educativo.

La controversia, por tanto, no parece ser simplemente una cuestión de nacionalidad. La pregunta que ahora formula el sindicato es por qué unos contratos se terminan mientras el Gobierno continúa buscando maestros extranjeros para llenar las plazas que permanecen vacantes.

El factor Washington

Pero detrás de la controversia educativa existe una cuestión mucho mayor: la relación entre Bahamas, Cuba y Estados Unidos.

El Gobierno de Bahamas también ha suspendido la contratación de nuevos trabajadores cubanos del sector de la salud mientras mantiene conversaciones con funcionarios estadounidenses.

Washington ha cuestionado durante años el modelo mediante el cual Cuba envía médicos, técnicos, maestros y otros profesionales a trabajar en terceros países.

La administración estadounidense sostiene que el Gobierno cubano controla los contratos y retiene una parte sustancial de los ingresos obtenidos por esos trabajadores. La Habana, por su parte, niega que sus misiones internacionales constituyan trabajo forzoso y defiende estos programas como una forma de cooperación internacional.

En Bahamas, mientras tanto, las autoridades han intentado buscar una fórmula que permita mantener determinados profesionales cubanos sin necesariamente continuar utilizando los mismos mecanismos de contratación estatal cubana.

El Gobierno bahamense llegó incluso a plantear la posibilidad de contratar directamente a profesionales cubanos de la salud que quisieran permanecer en el país, aunque esas negociaciones todavía no han concluido.

Una decisión que va más allá de 31 maestros

La salida de los 31 educadores cubanos puede parecer, a primera vista, un asunto limitado al sistema escolar. Pero el momento en que ocurre plantea preguntas mucho más amplias.

Bahamas necesita maestros. El propio Gobierno reconoce que existen vacantes y ha comenzado a buscar educadores en diferentes países. Al mismo tiempo, está reduciendo la participación cubana en sectores como educación y salud mientras negocia con Washington.

La gran interrogante es si estamos ante una simple decisión administrativa relacionada con el vencimiento de contratos o ante un cambio gradual en la política de Bahamas hacia los programas laborales del Gobierno cubano.

El Gobierno no ha confirmado que la presión estadounidense sea la razón directa de la decisión sobre los maestros. De hecho, funcionarios bahamenses han evitado establecer públicamente una relación directa entre ambos asuntos.

Pero la coincidencia temporal es difícil de ignorar.

Mientras los 31 maestros cubanos se preparan para abandonar el sistema educativo bahamense, el sindicato reclama respuestas, el Gobierno busca profesores en otros países y Nassau continúa negociando con Washington sobre el futuro de los trabajadores cubanos.

Para La Habana, el caso representa otro golpe a uno de sus principales mecanismos de cooperación internacional y una fuente tradicional de ingresos.

Para Washington, forma parte de una política más amplia destinada a presionar al régimen cubano por lo que Estados Unidos considera abusos asociados a sus programas de trabajadores en el exterior.

Y para Bahamas, queda una pregunta pendiente:

¿Está simplemente reorganizando su sistema educativo o está comenzando a cerrar, poco a poco, la puerta a los programas laborales del Gobierno cubano?

Por ahora, el Gobierno de Nassau no ofrece una respuesta definitiva. Y el sindicato de maestros quiere saber por qué.

FOTO: Reporta.news AI

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