El proyecto, aún en etapa inicial, contemplaría el despliegue de unos 3.000 funcionarios estadounidenses para coordinar la recuperación del país tras los devastadores terremotos del 24 de junio.
Miami, Reporta.news— La administración del presidente Donald Trump estudia una propuesta que podría marcar un giro sin precedentes en la política hacia Venezuela: asumir de forma extraordinaria y temporal la administración del país con el objetivo de coordinar su reconstrucción tras los fuertes terremotos ocurridos el pasado 24 de junio.
Según fuentes conocedoras de las discusiones, el proyecto se encuentra todavía en una fase preliminar de evaluación y forma parte de un conjunto de escenarios que buscan acelerar una eventual transición política y atender la emergencia humanitaria derivada del desastre natural.
La iniciativa contemplaría el traslado de aproximadamente 3,000 funcionarios estadounidenses, quienes trabajarían en coordinación con organismos internacionales, especialistas en infraestructura y equipos de asistencia humanitaria para restaurar servicios esenciales, reconstruir carreteras, hospitales, escuelas y el sistema eléctrico.
Un modelo de administración temporal
De acuerdo con la propuesta, la administración extraordinaria tendría un carácter limitado y estaría enfocada exclusivamente en la estabilización institucional, la recuperación de la infraestructura crítica y la organización de un proceso que permita el restablecimiento de un gobierno venezolano plenamente funcional.
El plan no implicaría una anexión ni una ocupación permanente del territorio venezolano, sino un esquema de administración transitoria similar al utilizado por la comunidad internacional en otras crisis de gran magnitud, aunque adaptado a las circunstancias específicas de Venezuela.
Los documentos en estudio sostienen que la devastación provocada por los sismos, unida al prolongado deterioro económico e institucional del país, requeriría una intervención de gran escala para evitar un colapso aún mayor de los servicios básicos.
Washington evalúa distintos escenarios
Fuentes cercanas al proceso señalan que la Casa Blanca analiza diversas alternativas y que, por el momento, no existe una decisión definitiva sobre la implementación del proyecto.
Entre los aspectos que se estudian figuran el marco jurídico internacional, la coordinación con países aliados, el papel de organizaciones multilaterales y las condiciones políticas necesarias para que una administración temporal pueda operar con legitimidad y respaldo internacional.
Analistas consideran que cualquier iniciativa de esta naturaleza enfrentaría importantes desafíos diplomáticos y legales, además de generar intensos debates tanto dentro de Estados Unidos como en América Latina y otros organismos internacionales.
La reconstrucción como prioridad
Los promotores de la propuesta argumentan que una administración temporal permitiría canalizar con mayor rapidez los recursos financieros internacionales, garantizar la transparencia en el uso de los fondos y acelerar la recuperación de la infraestructura crítica.
El despliegue previsto de miles de funcionarios incluiría especialistas en ingeniería, salud pública, logística, seguridad, administración pública, energía y respuesta a emergencias.
No obstante, el proyecto continúa siendo objeto de análisis y podría sufrir modificaciones sustanciales antes de que la administración Trump decida si avanza o no con la iniciativa.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido una declaración oficial confirmando la adopción de este plan, por lo que la propuesta permanece en estudio como una de las opciones que Washington evalúa para responder a la crisis venezolana tras los terremotos.
FOTO: Dominicano News


