Play Live Music

Facebook
WhatsApp
Reddit
Twitter
LinkedIn
Email

RICKENBACKER MARINA: ¿QUIÉNES SON LOS VERDADEROS DUEÑOS DE GRAMPS GETAWAY? UNA EMPRESA DE DELAWARE OCULTA LA IDENTIDAD DE SUS PROPIETARIOS EN LOS REGISTROS PÚBLICOS

Documentos revelan que Aabad Melwani participó en la creación de la empresa operadora del restaurante, pero fue retirado de sus registros apenas dos días antes de recibir la licencia de bebidas alcohólicas. Una sociedad de Delaware aparece ahora como propietaria del 100% de la entidad titular de la licencia.

MIAMI, Reporta.news— La controversia alrededor de Rickenbacker Marina y el restaurante Gramps Getaway acaba de incorporar un nuevo elemento que merece una explicación pública: ¿quiénes son realmente los propietarios del negocio que funciona en terrenos pertenecientes a la ciudad de Miami?

Durante las últimas semanas, las discrepancias sobre los alquileres, los ingresos reportados a la municipalidad y las relaciones comerciales entre los operadores de la marina y el restaurante han generado interrogantes.

Sin embargo, una investigación publicada este martes por Florida Politics, basada en documentos corporativos y expedientes de licencias estatales, revela una circunstancia hasta ahora poco conocida: la empresa que figura como propietaria de la entidad titular de la licencia de bebidas alcohólicas de Gramps Getaway está registrada en Delaware y sus propietarios finales no aparecen identificados en los documentos examinados.

No se trata de una acusación de ilegalidad. Constituir una compañía en Delaware es perfectamente legal. El problema periodístico es otro: la falta de información pública sobre quién controla realmente una empresa que opera dentro de una instalación municipal y que mantiene vínculos comerciales con uno de los protagonistas de una controversia electoral en Miami.

UNA SECUENCIA DE FECHAS QUE DESPIERTA INTERROGANTES

La documentación obtenida por Florida Politics permite reconstruir una serie de acontecimientos ocurridos entre noviembre y diciembre de 2023.

El 14 de noviembre de 2023 se constituyó en Florida la empresa Gramps By the Sea Pop LLC, identificada como operadora del establecimiento Gramps Getaway.

En los documentos originales aparecían dos miembros autorizados: Aabad R. Melwani, presidente de Rickenbacker Marina, y Adam Gersten, empresario vinculado al conocido establecimiento Gramps de Wynwood.

La presentación electrónica de la documentación llevaba la firma de Melwani.

Pero apenas un mes después ocurrió un cambio significativo.

El 18 de diciembre de 2023, Gersten firmó una modificación de los documentos corporativos mediante la cual se retiraba a Melwani de la lista de miembros autorizados de la compañía.

El cambio fue registrado por el estado el 19 de diciembre.

Al día siguiente, el 20 de diciembre de 2023, las autoridades de Florida expidieron la licencia de bebidas alcohólicas número BEV2331457 a Gramps By the Sea Pop LLC.

La licencia, correspondiente a la categoría 4COP, autoriza la venta de cerveza, vino y licores. Según los registros examinados por el citado medio, permanece activa y tiene fecha de vencimiento del 31 de marzo de 2027.

La proximidad de estas fechas no demuestra ninguna irregularidad, pero plantea una pregunta legítima: ¿por qué se modificó la estructura corporativa inmediatamente antes de obtener la licencia?

LA EMPRESA DE DELAWARE QUE APARECE COMO PROPIETARIA DEL 100%

El expediente de la licencia identifica a Adam Gersten como gerente y a una entidad denominada Gramps Rickenbacker LLC como titular del 100% de la participación declarada.

Esta última compañía fue constituida en Delaware el 18 de diciembre de 2023, precisamente el mismo día en que Gersten firmó la modificación que retiraba a Melwani de la empresa registrada en Florida.

Los registros de Delaware identifican como agente registrado a Harvard Business Services Inc., pero no revelan los nombres de los miembros o propietarios de Gramps Rickenbacker LLC.

La legislación corporativa de Delaware permite que determinadas sociedades de responsabilidad limitada no divulguen públicamente la identidad de sus integrantes.

Por consiguiente, los documentos disponibles no permiten establecer quiénes poseen las participaciones de esa sociedad ni en qué porcentajes.

Tampoco permiten determinar si Melwani conserva alguna participación económica indirecta después de su salida de los registros de la compañía de Florida.

Esa es precisamente la información que falta para comprender la estructura de propiedad del negocio.

¿QUÉ EXIGE LA LEGISLACIÓN DE FLORIDA?

El asunto adquiere especial relevancia al examinar la legislación estatal sobre licencias de bebidas alcohólicas.

La sección 561.17 de los Estatutos de Florida exige identificar a las personas con intereses directos o indirectos pertinentes en las empresas que solicitan estas licencias, con las excepciones previstas por la propia ley.

Además, los formularios de solicitud requieren información sobre la estructura de propiedad.

Sin embargo, según la investigación de Florida Politics, los documentos de licencia obtenidos no incluyen un desglose de los propietarios que están detrás de Gramps Rickenbacker LLC.

Esto no significa necesariamente que la empresa haya incumplido la ley. Es posible que las autoridades posean documentación adicional que no estuviera incluida en los expedientes examinados por el periódico.

Pero sí existe una pregunta que corresponde responder al Departamento de Regulación Comercial y Profesional de Florida:

¿Recibió el estado la identificación completa de las personas que poseen intereses directos o indirectos en la compañía de Delaware antes de aprobar la licencia?

La respuesta permitiría esclarecer si la información fue presentada ante las autoridades, aunque no figure en los documentos actualmente disponibles al público.

OTRO DETALLE: LA SITUACIÓN CORPORATIVA EN DELAWARE

La investigación también señala que un registro obtenido el 5 de octubre de 2026 mostraba a Gramps Rickenbacker LLC con el estatus de Cease Good Standing, vigente desde el 1 de junio, y una obligación tributaria pendiente de 530 dólares.

Esta situación no equivale automáticamente a la disolución de la compañía ni demuestra que su actividad en Florida sea ilegal.

Tampoco significa que su licencia de bebidas alcohólicas haya sido suspendida.

Pero constituye otro elemento administrativo que merece aclaración por parte de los responsables de la sociedad.

EL VÍNCULO CORPORATIVO CON RICKENBACKER MARINA

Otro dato documentado es que Gramps By the Sea Pop LLC y Rickenbacker Marina Inc. comparten el mismo agente registrado, el abogado David Salazar, de la firma Cole, Scott & Kissane.

Este hecho, por sí solo, no demuestra que ambas empresas tengan los mismos propietarios.

No obstante, sumado a la participación inicial de Melwani en la constitución de la operadora del restaurante, confirma la existencia de vínculos corporativos documentados que merecen ser examinados.

Y esto resulta particularmente importante porque Melwani y Gersten se han convertido en dos de los opositores más visibles al Referéndum 3 de la ciudad de Miami.

Ambos participaron en una demanda presentada en julio para intentar impedir que la propuesta llegara a las urnas.

El referéndum del próximo 3 de noviembre plantea otorgar a Virginia Key LLC un contrato de arrendamiento de 45 años sobre las marinas de Rickenbacker y Marine Stadium.

Los opositores cuestionan las condiciones económicas y otras implicaciones de la propuesta. Sus argumentos deben examinarse por sus propios méritos, independientemente de las dudas sobre la estructura corporativa del restaurante.

LOS ALQUILERES: OTRA CONTROVERSIA SIN ACLARAR

Reporta.news ha venido dando seguimiento a las diferencias entre las cifras de alquiler atribuidas a Gramps Getaway.

En un artículo de opinión publicado por Florida Politics, Melwani sostuvo que el restaurante paga un alquiler básico de 2,500 dólares mensuales, del cual el 40% corresponde a la ciudad.

Por su parte, CBS Miami informó, después de entrevistar a Gersten, que el alquiler básico rondaba los 4,700 dólares mensuales, mientras que los gastos totales de ocupación se aproximaban a 15,000 dólares.

Adicionalmente, los reportes financieros de Rickenbacker Marina entregados a la ciudad reflejan un promedio de 4,787.52 dólares mensuales en una partida denominada ingresos por alquileres, entre enero de 2025 y mayo de 2026.

Es importante precisar que esa partida no identifica expresamente al restaurante como único arrendatario.

Por tanto, todavía no es posible establecer una conciliación definitiva entre las cifras.

El contrato de subarrendamiento y los comprobantes de pagos serían fundamentales para determinar cuánto paga realmente Gramps Getaway, qué conceptos integran esa cantidad y cuánto recibe finalmente la ciudad.

CINCO PREGUNTAS QUE CONTINÚAN SIN RESPUESTA

A partir de los documentos conocidos, Reporta.news considera necesario esclarecer cinco cuestiones:

  1. ¿Quiénes son las personas físicas que poseen Gramps Rickenbacker LLC y cuáles son sus porcentajes de participación?
  2. ¿Mantiene Aabad Melwani algún interés económico directo o indirecto en la empresa, después de su salida de los registros de Florida en diciembre de 2023?
  3. ¿Entregó Gramps By the Sea Pop LLC a las autoridades estatales toda la documentación requerida sobre su estructura de propiedad?
  4. ¿Cuáles son las condiciones económicas completas del acuerdo entre Gramps Getaway y Rickenbacker Marina, y cómo se calculan los ingresos que corresponden a la ciudad?
  5. ¿Qué relación, si alguna, existe entre la estructura de propiedad del restaurante y las posiciones comerciales de las partes involucradas en el debate sobre el Referéndum 3?

Estas preguntas no constituyen acusaciones. Son interrogantes que pueden responderse mediante documentos, declaraciones verificables y acceso a los expedientes administrativos correspondientes.

LA TRANSPARENCIA ES EL VERDADERO ASUNTO

Rickenbacker Marina ocupa un espacio de considerable importancia pública en Miami.

Su operación, los contratos de arrendamiento y los ingresos municipales han sido objeto de controversias durante años.

La aparición de una sociedad de Delaware en la estructura de propiedad declarada para la licencia de Gramps Getaway no demuestra por sí misma la existencia de una conducta indebida.

Pero tampoco elimina la necesidad de identificar a quienes tienen intereses económicos en el negocio, especialmente cuando sus relaciones contractuales y comerciales forman parte de un debate público.

Los ciudadanos tienen derecho a conocer cómo se administran los terrenos municipales, qué ingresos recibe la ciudad y cuáles son los intereses económicos que intervienen en las decisiones sobre su utilización.

La pregunta que permanece abierta es sencilla: si los responsables del negocio conocen quiénes son sus propietarios finales, ¿puede esa información aclararse públicamente?

La publicación de los documentos corporativos pertinentes y la explicación de los involucrados permitirían cerrar buena parte de los interrogantes.

Mientras eso no ocurra, la identidad de los propietarios finales de Gramps Rickenbacker LLC seguirá siendo una cuestión pendiente de esclarecimiento público.

Reporta.news continuará examinando la documentación relacionada con Rickenbacker Marina y Gramps Getaway, distinguiendo los hechos comprobados de las cuestiones que todavía requieren investigación.

Fuentes: Florida Politics, investigación de Peter Schorsch publicada el 13 de octubre de 2026; registros de la División de Corporaciones de Florida (Sunbiz); registros corporativos de Delaware citados en dicha investigación; sección 561.17 de los Estatutos de Florida; reportes financieros de Rickenbacker Marina citados por Florida Politics y cobertura de CBS Miami.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Stay Informed. Stay Updated.

Join our newsletter for timely news, headlines, and important updates.

We don’t spam! Read our privacy policy for more info.