MIAMI — A poco más de un mes de que los electores de la ciudad de Miami decidan el futuro del Referéndum 3, una nueva controversia se incorpora al intenso debate sobre el futuro de las marinas de Virginia Key.
Esta vez, la discusión gira alrededor de Gramps Getaway y de una pregunta aparentemente sencilla: ¿cuánto paga realmente el restaurante de alquiler base mensual?
Aabad Melwani, presidente de Rickenbacker Marina, y Adam Gersten, propietario de Gramps Getaway, dos de las figuras más visibles de la oposición al Referéndum 3, han ofrecido públicamente cifras diferentes sobre ese alquiler.
En un artículo de opinión publicado esta semana por Florida Politics, Melwani afirmó que Gramps opera como subarrendatario de Rickenbacker Marina mediante un acuerdo renovable mes a mes y señaló que el restaurante paga $2,500 mensuales de alquiler base, de los cuales el 40% corresponde a la Ciudad de Miami.
Melwani agregó que los gastos de Gramps son considerablemente mayores. Según su versión, el restaurante paga aproximadamente $4,000 mensuales adicionales en tarifas de muelle, unos $36,000 anuales en impuestos sobre la propiedad del edificio, además de servicios públicos y seguros. Al sumar esos conceptos, Melwani calculó que los costos mensuales de ocupación de Gramps rondan los $15,000.
Sin embargo, una información publicada por CBS News Miami ofrece una cifra diferente.
La reportera Abby Dodge, quien entrevistó directamente a Gersten para un reportaje sobre el Referéndum 3, informó que el alquiler base de Gramps es de aproximadamente $4,700 mensuales, mientras que los gastos adicionales elevan el costo total mensual a cerca de $15,000.
Es decir, las dos versiones coinciden aproximadamente en el costo total de ocupación —unos $15,000 mensuales—, pero presentan una diferencia de $2,200 mensuales en lo que identifican específicamente como alquiler base.
¿DE DÓNDE SALE LA DIFERENCIA?
Esa es precisamente la pregunta que queda pendiente.
La discrepancia podría responder a que Melwani y Gersten estén utilizando conceptos distintos al hablar de “alquiler base”, o a que estén incluyendo diferentes componentes de los pagos mensuales. Pero mientras no se haga público el contrato de subarrendamiento y un desglose completo de los pagos, no es posible determinar solamente a partir de estas declaraciones cuál cifra refleja exactamente el alquiler base contractual.
El asunto adquiere mayor relevancia porque las finanzas de Rickenbacker Marina y sus subarrendatarios se han convertido en parte de la discusión política alrededor del Referéndum 3.
Melwani sostiene que actualmente la Ciudad recibe alrededor de $2 millones anuales de Rickenbacker Marina y que recibe el 40% de los ingresos por subarrendamientos, además del 15% de determinados ingresos de la marina.
LO QUE LOS ELECTORES DECIDIRÁN
El próximo 3 de noviembre, los votantes de la Ciudad de Miami deberán aprobar o rechazar una propuesta para arrendar aproximadamente 27.62 acres de terrenos públicos en Virginia Key a Virginia Key LLC.
La pregunta sometida a los electores contempla un término inicial de 45 años, con dos opciones de renovación de 15 años cada una, un alquiler mínimo garantizado para la Ciudad de $2.2 millones anuales sujeto a incrementos, aproximadamente $203.98 millones durante el período inicial, más el 6% de los ingresos brutos.
También contempla una inversión privada estimada en $80 millones para la remodelación de las actuales Rickenbacker Marina y Marine Stadium Marina, incluyendo almacenamiento de embarcaciones, restaurantes, comercios y estacionamiento público.
Los defensores del proyecto argumentan que permitiría modernizar instalaciones envejecidas mediante inversión privada y aumentar los ingresos y el acceso público al área.
Los opositores, entre ellos Melwani y Gersten, cuestionan las condiciones económicas del acuerdo y han planteado preocupaciones sobre el medioambiente, los negocios existentes y el acceso de los actuales usuarios de las marinas.
UNA CIFRA QUE AHORA MERECE ACLARACIÓN
La discusión sobre Gramps no determina por sí sola los méritos del Referéndum 3. Sin embargo, cuando las condiciones económicas de los terrenos públicos constituyen uno de los argumentos utilizados en la campaña, las cifras adquieren especial importancia.
Si el alquiler base es $2,500, como afirma Melwani, esa cifra debería poder verificarse documentalmente.
Si es aproximadamente $4,700, como Gersten indicó en la información publicada por CBS Miami, también debería existir documentación que permita comprobarlo y explicar qué incluye exactamente esa cantidad.
A pocas semanas de las elecciones, los votantes tienen ante sí una decisión que podría determinar el manejo de una importante extensión del litoral público de Virginia Key durante varias décadas.
Y en una discusión donde partidarios y opositores utilizan números para defender sus posiciones, la transparencia sobre esos números resulta especialmente relevante.
Por ahora, queda una pregunta concreta sobre la mesa:
¿El alquiler base mensual de Gramps Getaway es $2,500 o aproximadamente $4,700?
Los documentos contractuales y un desglose preciso de los pagos podrían ofrecer la respuesta.
FOTO: Reporta.news S.I.


