Miami, Reporta.news— Un dron de fabricación iraní exhibido en el Hotel Biltmore se convirtió esta semana en el centro de una advertencia lanzada por expertos en seguridad nacional y dirigentes políticos del sur de Florida, quienes sostienen que el fortalecimiento de la cooperación militar entre los regímenes de Cuba e Irán representa un desafío cada vez más serio para la seguridad de Estados Unidos.
La presentación fue organizada por United Against Nuclear Iran (UANI), entidad dedicada a denunciar la expansión de la influencia iraní en el mundo, y contó con la participación de su presidente, el exgobernador de Florida Jeb Bush, así como del congresista Carlos Giménez.
Frente al dron, Bush explicó que este tipo de aeronaves no tripuladas ha transformado los conflictos modernos y ha demostrado una capacidad letal que preocupa profundamente a las autoridades militares estadounidenses.
“Ha causado más bajas entre el personal militar de EE. UU. que cualquier otra arma existente en los últimos 15 años”, afirmó el exgobernador, al describir el impacto que estos sistemas han tenido en distintos escenarios de combate.
La principal preocupación expresada durante el evento gira en torno a los reportes que indican que Irán habría suministrado aproximadamente 300 drones al régimen cubano, una información que, de confirmarse, marcaría un cambio significativo en las capacidades militares de la isla y elevaría las preocupaciones sobre la presencia de tecnología militar iraní a tan solo 90 millas de las costas estadounidenses.
Los participantes señalaron que la cooperación entre La Habana y Teherán se ha fortalecido en los últimos años mediante acuerdos políticos, económicos y tecnológicos, y advirtieron que la colaboración podría extenderse al intercambio de conocimientos militares, entrenamiento especializado y sistemas de defensa de última generación.
El congresista Carlos Giménez afirmó que Estados Unidos no puede ignorar el fortalecimiento de las alianzas entre gobiernos considerados adversarios de Washington. Según indicó, la creciente cercanía entre Cuba, Irán, Rusia y China obliga a replantear la estrategia de seguridad en el hemisferio occidental.
Durante la exhibición, especialistas recordaron que los drones desarrollados por Irán han sido utilizados en conflictos en Ucrania y Oriente Medio, así como por organizaciones armadas respaldadas por Teherán. Su bajo costo, facilidad de operación y capacidad para transportar explosivos los han convertido en una de las herramientas más utilizadas en la guerra moderna.
Para los organizadores, el hecho de que un país como Cuba pueda acceder a este tipo de tecnología militar incrementa la preocupación sobre la posibilidad de que la isla sirva como plataforma para ampliar la influencia estratégica de Irán en el Caribe.
La organización United Against Nuclear Iran ha sostenido durante años que Teherán busca consolidar una red de aliados en América Latina para ampliar su alcance político y militar, además de facilitar operaciones de inteligencia y mecanismos para evadir sanciones internacionales.
Aunque las autoridades estadounidenses no han confirmado oficialmente los reportes sobre la supuesta entrega de unos 300 drones iraníes a Cuba, los participantes insistieron en que las señales de cooperación entre ambos gobiernos justifican una vigilancia permanente y una respuesta firme por parte de Washington.
La exhibición del dron en Coral Gables buscó precisamente trasladar ese mensaje: que las amenazas derivadas de la expansión militar iraní ya no se limitan a Oriente Medio, sino que podrían tener implicaciones directas para la seguridad de Estados Unidos debido a la creciente relación entre Teherán y La Habana.
FOTO: Cortesia de industan Time


