Play Live Music

Facebook
WhatsApp
Reddit
Twitter
LinkedIn
Email

“Si regreso a Cuba, me espera la cárcel”: el dramático testimonio del atleta cubano que escapó en República Dominicana

Moisés David Torres Puig, portero de la selección cubana de hockey sobre césped, rompió el silencio y contó cómo logró escapar de la delegación durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. El joven de 21 años asegura que prefirió renunciar a su carrera deportiva y universitaria antes que regresar a Cuba.

 Miami, Reporta.news— Lo que comenzó como una decisión cuidadosamente planificada durante meses terminó convirtiéndose para Moisés David Torres Puig en una ruptura definitiva con la vida que llevaba en Cuba.

El joven de 21 años, portero de la selección cubana de hockey sobre césped, abandonó la delegación de la isla el pasado 24 de julio, poco antes de la inauguración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Ahora, semanas después, decidió romper el silencio y contar cómo consiguió escapar y por qué decidió no regresar a Cuba.

En declaraciones al programa Esto No Es Radio, Torres Puig explicó que había preparado su salida con anticipación y que durante meses mantuvo comunicación por WhatsApp con una persona en República Dominicana que finalmente lo ayudó a abandonar las instalaciones donde se encontraba concentrada la delegación cubana.

El plan se ejecutó aprovechando un momento de distracción. Durante una actividad relacionada con el equipo femenino de hockey, Torres utilizó como pretexto un golpe que había recibido durante un entrenamiento. Pidió hielo para atender la supuesta lesión y posteriormente solicitó permiso para desecharlo.

Fue entonces cuando puso en marcha el plan.

Según su relato, salió del lugar y se encontró con la persona que lo esperaba. Ambos intercambiaron algunas prendas de vestir para evitar llamar la atención y abandonaron la instalación.

Pero escapar era solamente el comienzo.

“Si vuelvo a Cuba, dejo de ser persona”

La parte más dramática de su testimonio llegó cuando habló de lo que significaría para él regresar a la isla.

Torres Puig aseguró que teme las consecuencias que tendría volver a Cuba y llegó a afirmar que podría enfrentar la cárcel.

“Si regreso a Cuba, la prisión es lo que me cuesta”, declaró, según las versiones publicadas de su entrevista. En otra declaración recogida después de su salida, resumió su temor con una frase todavía más contundente: “Si vuelvo a Cuba dejo de ser persona completamente”.

Para el joven deportista, la decisión no fue simplemente abandonar una competencia internacional. Fue escoger entre regresar a la vida que conocía en Cuba o comenzar desde cero en otro país.

Y escogió quedarse.

Renunció al deporte y a la universidad

Torres Puig nació en Las Tunas y comenzó a practicar hockey sobre césped a los 12 años. Durante años formó parte del sistema deportivo cubano y llegó a ser reconocido como mejor portero del Campeonato Nacional en 2024.

Pero detrás de los resultados deportivos, el atleta describió una vida marcada por sacrificios, internados y separación de su familia.

Según su testimonio, permanecía buena parte del año en instalaciones deportivas en La Habana, lejos de sus familiares en Las Tunas. También aseguró que recibía alrededor de 3.500 pesos cubanos mensuales como atleta, una cantidad que, según explicó, resultaba insuficiente para sus necesidades.

Torres también dejó inconclusa su carrera universitaria. Cursaba el cuarto año de Cultura Física, pero decidió abandonar los estudios.

La razón, según sus propias palabras, fue que prefería la posibilidad de construir una nueva vida en libertad.

“Yo preferí estar aquí por encima de ser licenciado o universitario”, afirmó.

Una fuga que puso nuevamente al deporte cubano bajo la lupa

La salida de Torres Puig fue la primera deserción conocida dentro de la delegación cubana durante los Juegos de Santo Domingo.

Pero no sería la última.

Posteriormente abandonaron la delegación otros cuatro deportistas: la remera Leah Daniella Almeida, el jugador de softbol Yasmani Evelio Álvarez Peraza y los esgrimistas Hershey Daniela de la Cruz y Adán Isbel Núñez Pina.

Los cinco permanecen en República Dominicana y algunos ya comenzaron procesos para regularizar su situación migratoria ante las autoridades correspondientes.

El caso de Torres Puig adquiere especial relevancia porque fue el primero en dar un testimonio público detallado sobre lo ocurrido y porque sus declaraciones vuelven a poner sobre la mesa una realidad que durante años ha golpeado al deporte cubano: la salida de atletas que aprovechan las competencias internacionales para intentar comenzar una nueva vida fuera de la isla.

Para estos deportistas, una competencia puede representar mucho más que una medalla.

Puede convertirse en una puerta de salida.

El precio de empezar de nuevo

Moisés David Torres Puig sabe que su decisión tiene un precio.

Dejó atrás su familia, su carrera deportiva, sus estudios universitarios y la vida que había construido durante 21 años.

Pero también parece tener claro lo que está buscando.

No habla solamente de continuar jugando hockey. Habla de futuro, de estudiar nuevamente, trabajar y construir una vida propia en República Dominicana.

Mientras espera resolver su situación migratoria, aquel joven que llegó a Santo Domingo como integrante de una delegación deportiva cubana intenta ahora comenzar una historia completamente diferente.

Una historia que, para él, comenzó cuando decidió que regresar a Cuba podía costarle mucho más que una carrera deportiva.

Podía costarle su libertad.

FOTO:  Diario Libre

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Stay Informed. Stay Updated.

Join our newsletter for timely news, headlines, and important updates.

We don’t spam! Read our privacy policy for more info.