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Dos golpes en menos de una semana: caen en Colombia y Perú dos cabecillas del Tren de Aragua

“El Tren de Aragua bajo presión: Los dos cabecillas eran buscados por el Buró Federal de Investigaciones FBI

 

Miami, Reporta.news— La persecución internacional contra el Tren de Aragua vuelve a golpear a la organización criminal venezolana. En apenas cuatro días, dos de sus presuntos cabecillas fueron capturados en Colombia y Perú, en operaciones que contaron con la participación de autoridades estadounidenses y de fuerzas policiales de la región.

El Tren de Aragua vuelve a estar bajo presión.

En menos de una semana, dos hombres señalados como importantes cabecillas de esta organización criminal transnacional fueron detenidos en dos países diferentes: uno en Bogotá, Colombia, y otro en Lima, Perú.

Las dos operaciones dejan además una señal clara: las autoridades de la región están aumentando la cooperación para perseguir a una estructura criminal que, lejos de limitarse a Venezuela, ha extendido sus operaciones por buena parte de América Latina.

El último golpe ocurrió este sábado en Lima, donde la Policía Nacional del Perú capturó a Ibelmery Adon Colina Maldonado, alias “R15”, un venezolano de 48 años señalado por las autoridades como presunto líder del Tren de Aragua en Chile.

La captura fue posible mediante una operación coordinada entre la Policía peruana, la Policía de Investigaciones de Chile y el FBI de Estados Unidos.

“R15” estaba requerido en Chile

Colina Maldonado era buscado por la justicia chilena y contaba con una orden de detención relacionada con una investigación por secuestro extorsivo y receptación.

Las autoridades lo vinculan particularmente con el secuestro de un ciudadano venezolano ocurrido el 14 de mayo de 2026 en Chile. Según los antecedentes de la investigación, la víctima fue trasladada hasta un inmueble utilizado como lugar de cautiverio y posteriormente liberada.

“R15” fue localizado y detenido en el distrito limeño de San Martín de Porres, mientras transitaba por la intersección de las calles Urubamba y Sullana.

Las autoridades peruanas indicaron además que habría ingresado irregularmente al país y que utilizaba documentos falsos.

El ministro peruano del Interior, César Astudillo, confirmó que el detenido será expulsado hacia Chile para quedar a disposición de la justicia de ese país.

Cuatro días antes cayó “Nairobi” en Bogotá

La captura de “R15” se produce apenas cuatro días después de otro importante golpe contra el Tren de Aragua.

El 27 de agosto, las autoridades colombianas capturaron en Bogotá a Luis Saúl Pérez Nieto, alias “Páez” o “Nairobi”, señalado como uno de los principales cabecillas de la organización y como responsable de operaciones criminales que se extendían por varios países.

La captura se produjo en Fontibón, Bogotá, en una operación que contó con la participación de la Policía colombiana, la Policía Nacional del Perú y la DEA.

Según las autoridades colombianas, “Nairobi” estaría relacionado con redes de extorsión, tráfico internacional de armas, homicidios selectivos y narcotráfico, con conexiones que alcanzarían Venezuela, Perú, Chile, Bolivia, Ecuador y Estados Unidos, entre otros países.

El gobierno colombiano lo describió como un hombre de confianza de Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, histórico líder del Tren de Aragua.

Una organización que ya no puede esconderse detrás de las fronteras

Las dos capturas muestran una realidad que preocupa a las autoridades latinoamericanas: los integrantes de estas organizaciones pueden desplazarse de un país a otro para intentar escapar de la justicia, pero también están encontrando una respuesta cada vez más coordinada.

El caso de “R15” resulta particularmente significativo porque fue localizado en Perú mientras era requerido en Chile. El propio ministro del Interior peruano señaló que el desplazamiento de integrantes de organizaciones criminales transnacionales hacia otros países es utilizado como mecanismo para evadir la acción de la justicia.

Y ahí precisamente está el nuevo desafío.

El Tren de Aragua nació en Venezuela, pero su estructura criminal se ha expandido mucho más allá de sus fronteras. Secuestros, extorsiones, narcotráfico, tráfico de armas y otros delitos han convertido a sus diferentes células en un problema de seguridad regional.

Las recientes operaciones de Bogotá y Lima muestran que la estrategia también está cambiando: las fronteras nacionales ya no parecen ser una barrera para la cooperación policial.

La participación del FBI en la captura de “R15”, sumada a la cooperación entre Colombia y Perú en el caso de “Nairobi”, evidencia una mayor coordinación entre Estados Unidos y las fuerzas de seguridad latinoamericanas para perseguir a las estructuras criminales transnacionales.

Dos capturas, una advertencia

En menos de una semana, dos presuntos cabecillas terminaron detenidos lejos de los territorios donde, según las investigaciones, desarrollaban parte de sus actividades criminales.

Primero Bogotá.

Después Lima.

Para el Tren de Aragua, las dos operaciones representan la pérdida de hombres importantes de su estructura. Para las autoridades, representan también una advertencia para otros integrantes de la organización: cruzar una frontera ya no garantiza escapar de la justicia.

La verdadera prueba, sin embargo, será determinar hasta qué punto estas capturas afectan las operaciones del Tren de Aragua y si las autoridades consiguen identificar y detener a quienes ocupen los espacios que dejan los cabecillas arrestados.

Por ahora, dos nombres han caído en cuatro días.

Y la persecución internacional continúa.

FOTO:  Cortesia de Diario Correos

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