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CUBA ABRE OTRA PUERTA AL MERCADO: PARTICULARES PODRÁN IMPORTAR MERCANCÍAS CON FINES COMERCIALES

El Gobierno cubano autoriza una práctica que durante décadas estuvo restringida: las personas naturales podrán introducir mercancías consideradas comerciales mediante equipajes y envíos. Pero hay una condición significativa: los aranceles y servicios correspondientes tendrán que pagarse en dólares.

 MIAMI, Reporta.news— En otro giro de su política económica, el Gobierno cubano acaba de autorizar una práctica que durante décadas chocó directamente con el modelo económico impuesto por el régimen: que personas naturales importen mercancías con carácter comercial.

La modificación, publicada este lunes en la Gaceta Oficial y que debe entrar en vigor el 12 de octubre, permitirá que viajeros y receptores de envíos formalicen ante la Aduana mercancías que, por su cantidad, repetición o características, excedan los límites considerados de uso personal.

Hasta ahora, cuando la Aduana determinaba que determinadas mercancías tenían carácter comercial o superaban los límites autorizados, podían terminar decomisadas. Con las nuevas disposiciones se establece otra alternativa: realizar un segundo despacho, independiente del despacho no comercial, y legalizar la entrada de esos productos mediante el pago de los impuestos y servicios correspondientes.

DEL DECOMISO AL COBRO EN DÓLARES

La modificación tiene una característica particularmente llamativa: el Estado cubano cobrará en dólares estadounidenses.

La Resolución 197/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios establece para los viajeros una escala progresiva de aranceles: 15% hasta los primeros 2,000 dólares de valor de importación; 20% sobre el tramo superior a 2,000 y hasta 4,000; 25% sobre el tramo superior a 4,000 y hasta 6,000; y 30% sobre lo que exceda los 6,000 dólares.

Para las mercancías comerciales que lleguen mediante envíos, el arancel será directamente del 30%.

A ello se añaden los servicios técnico-productivos de la Aduana, cuyas tarifas también estarán denominadas en dólares.

Los pagos podrán realizarse mediante tarjetas internacionales o nacionales denominadas en USD, mientras que el efectivo solamente será admitido en aeropuertos y a través de las entidades habilitadas para ese propósito.

Es decir, Cuba abre un espacio adicional a la actividad comercial privada, pero simultáneamente crea un mecanismo para captar divisas procedentes de esas operaciones.

UNA FRONTERA QUE HASTA AHORA ESTABA CERRADA

El cambio es significativo porque durante décadas la política económica cubana estableció una clara separación entre las importaciones personales y las operaciones comerciales.

Ahora esa frontera comienza a modificarse.

La propia normativa ofrece ejemplos concretos. Si un viajero llega con 90 kilogramos de zapatos de mujer, la Aduana puede admitir una pequeña parte dentro del régimen no comercial y enviar el excedente al nuevo despacho comercial.

También se modifican límites y procedimientos relacionados con teléfonos celulares, computadoras, electrodomésticos, muebles, herramientas, materiales de construcción y determinados vehículos.

El cambio forma parte de las 176 medidas económicas anunciadas por las autoridades cubanas para intentar reformar una economía golpeada por una profunda crisis.

¿CAPITALISMO POR NECESIDAD?

Resultaría difícil imaginar una medida semejante durante buena parte de las últimas seis décadas.

El Gobierno que durante años limitó la iniciativa privada, combatió la acumulación de riqueza y mantuvo bajo control estatal buena parte del comercio está recurriendo ahora a mecanismos asociados con la actividad privada y el mercado para aumentar la disponibilidad de productos y captar divisas.

Sin embargo, sería prematuro interpretar estas decisiones como una transformación de Cuba hacia una economía plenamente capitalista.

El Estado continúa determinando qué puede importarse, las cantidades permitidas, los aranceles aplicables, las formas de pago y las condiciones bajo las cuales las mercancías pueden comercializarse.

Lo que está ocurriendo puede describirse con mayor precisión como una ampliación controlada de espacios de mercado dentro de una economía que continúa políticamente centralizada.

EL DÓLAR VUELVE A SER PROTAGONISTA

Existe además una contradicción que seguramente generará debate.

Mientras el salario de buena parte de los cubanos se paga en pesos cubanos, el Gobierno establece que estas nuevas operaciones comerciales deberán liquidarse en dólares.

La decisión podría favorecer principalmente a quienes tengan acceso a divisas desde el exterior, familiares emigrados, remesas o negocios capaces de obtener moneda fuerte.

Al mismo tiempo, puede estimular un nuevo circuito comercial: mercancías compradas fuera de Cuba, introducidas legalmente por particulares y posteriormente vendidas dentro de la Isla.

Eso podría incrementar la oferta de determinados productos, aunque sus precios finales tendrán que absorber no solamente el costo de adquisición y transporte, sino también los nuevos aranceles.

UNA APERTURA ECONÓMICA SIN APERTURA POLÍTICA

La medida aparece además en momentos en que Cuba intenta introducir reformas económicas sin modificar la estructura fundamental de su sistema político.

Por eso, más que anunciar la llegada del capitalismo a Cuba, la nueva disposición evidencia hasta qué punto las autoridades están dispuestas a utilizar instrumentos de mercado cuando consideran que estos pueden aliviar la escasez, estimular la circulación de mercancías y generar ingresos en divisas.

A partir del 12 de octubre, lo que ayer podía terminar decomisado por ser considerado una importación comercial podrá, bajo determinadas condiciones, entrar legalmente al país.

La diferencia es que ahora habrá que declararlo, pagar los correspondientes aranceles y hacerlo en dólares.

El Gobierno cubano no ha renunciado al socialismo ni al control estatal de la economía. Pero, frente a una crisis prolongada, continúa abriendo espacios que durante décadas fueron considerados incompatibles con el modelo que defendía.

Para muchos cubanos, la pregunta ya no será solamente qué pueden llevar en una maleta.

Será también cuánto cuesta convertir esa maleta en un negocio legal.

FOTO: Reporta.news S.I.

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