Miami, Reporta.news— Ecuador se consolida como uno de los principales aliados de Estados Unidos en América Latina en la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales.
La visita realizada este miércoles por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, al presidente ecuatoriano Daniel Noboa, dejó mucho más que un nuevo compromiso diplomático entre Washington y Quito: Estados Unidos anunció la designación de Los Tiguerones como organización terrorista extranjera, mientras la administración de Donald Trump prepara nuevos recursos y equipos para respaldar la ofensiva ecuatoriana contra el crimen organizado.
Rubio fue contundente al describir la relación con el Gobierno de Noboa.
“No tenemos mejor aliado en la región” para enfrentar la amenaza criminal, afirmó el secretario de Estado, quien destacó que Ecuador se ha convertido en un socio clave de Washington frente a una amenaza que, según explicó, ha dejado de ser simplemente delincuencia común para convertirse en una estructura con capacidad terrorista y alcance transnacional.
Los Tiguerones entran en la lista terrorista de Estados Unidos
Uno de los anuncios más importantes de la visita fue la decisión de Washington de designar a Los Tiguerones como organización terrorista extranjera.
La banda ecuatoriana, vinculada al narcotráfico y a otros delitos violentos, alcanzó notoriedad internacional en enero de 2024 cuando hombres armados irrumpieron en los estudios de TC Televisión, durante una transmisión en vivo, en uno de los episodios que simbolizaron la escalada de violencia que vive Ecuador.
La organización se suma a Los Choneros, Los Lobos y Chone Killers, otros grupos criminales ecuatorianos que ya habían sido designados por Estados Unidos como organizaciones terroristas.
Para Rubio, el problema ya no puede ser tratado como una cuestión de delincuencia convencional.
“No estamos hablando de una mafia ordinaria ni de delincuentes comunes”, sostuvo el funcionario estadounidense, al referirse a organizaciones que cuentan con armamento, estructuras y capacidades que, en algunos casos, se asemejan a las de fuerzas militares.
La designación abre además la puerta a mayores medidas financieras y judiciales contra los integrantes y redes vinculadas a estas organizaciones.
Washington prepara más dinero y equipos para Ecuador
La administración Trump no se limitó a las declaraciones.
Rubio anunció que Estados Unidos solicitará al Congreso 45 millones de dólares adicionales para fortalecer la seguridad ecuatoriana y combatir el narcotráfico.
A esto se suma una iniciativa de 10 millones de dólares destinada a enfrentar la minería ilegal, el reclutamiento de jóvenes por parte de las organizaciones criminales y las redes financieras que alimentan estas estructuras.
Washington también entregará a Ecuador un buque de la Guardia Costera de 110 pies y cinco embarcaciones interceptoras para reforzar las operaciones contra el narcotráfico marítimo. Estos equipos se sumarán a otras siete embarcaciones entregadas durante este año.
La cooperación también incluye operaciones conjuntas contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas o servir a las redes del narcotráfico.
Rubio dejó claro que la prioridad es golpear a los traficantes y no a los pescadores, en medio de cuestionamientos internacionales a las operaciones marítimas estadounidenses.
Noboa condecora a Rubio
La visita tuvo además un importante componente político y simbólico.
El presidente Daniel Noboa condecoró a Marco Rubio con la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz, una de las principales distinciones civiles que Ecuador concede a ciudadanos extranjeros.
Noboa aprovechó el acto para elogiar el trabajo del jefe de la diplomacia estadounidense y su disposición para enfrentar problemas que afectan a la región.
El mandatario ecuatoriano destacó el liderazgo de Rubio y su esfuerzo por recorrer distintos países para buscar soluciones y fortalecer la cooperación internacional.
El gesto difícilmente podría ser más claro: Quito considera a Washington un socio estratégico y Washington considera a Quito un aliado confiable.
Ecuador, una pieza clave de la estrategia de Trump
La relación entre ambos gobiernos refleja un cambio importante en el mapa político y de seguridad de América Latina.
Noboa asumió la presidencia prometiendo recuperar el control del país frente a las bandas criminales y ha profundizado la cooperación con Estados Unidos. Ecuador, ubicado entre Colombia y Perú —los dos principales productores de cocaína de la región— se encuentra además en una posición estratégica para las operaciones contra las rutas internacionales del narcotráfico.
La violencia, sin embargo, continúa siendo un enorme desafío. Más de 300.000 ecuatorianos han sido desplazados de sus hogares por la violencia criminal y la disputa territorial entre organizaciones como Los Tiguerones y otros grupos.
Precisamente por eso, para Washington la cooperación con Quito tiene una importancia que va mucho más allá de una relación bilateral tradicional.
Rubio llegó a Ecuador después de visitar Colombia y continuará su gira por Perú, en un recorrido que evidencia la intención de la administración Trump de fortalecer una red de gobiernos dispuestos a cooperar con Estados Unidos en seguridad, migración, narcotráfico y comercio.
El mensaje desde Quito fue inequívoco:
Estados Unidos quiere aliados capaces de enfrentar al crimen organizado y Daniel Noboa quiere a Estados Unidos de su lado.
Y en esa nueva ecuación latinoamericana, Ecuador parece haber decidido claramente de qué lado de la batalla quiere estar.
FOTO: Cortesia El Comercio


