Miami, Reporta.news— La crisis económica cubana y el endurecimiento de las sanciones estadounidenses están provocando una creciente salida de empresas extranjeras del sector turístico, uno de los pilares fundamentales de la economía de la isla. La más reciente señal de alarma llegó este martes con la confirmación de que la aerolínea española Iberia dejará de operar sus vuelos diarios entre Madrid y La Habana, una decisión que se suma al retiro de cadenas hoteleras internacionales y al repliegue de otros operadores turísticos.
La suspensión de la ruta de Iberia representa un golpe simbólico y económico para Cuba. Durante décadas, la conexión aérea entre Madrid y La Habana ha sido una de las principales puertas de entrada para turistas europeos, empresarios y miembros de la comunidad cubana residente en España. La compañía había anunciado previamente la suspensión temporal de la ruta debido a la caída de la demanda y a las dificultades operativas derivadas de la escasez de combustible en la isla.
La retirada de Iberia ocurre en medio de un deterioro más amplio de la conectividad aérea de Cuba. En las últimas semanas también se han reportado cancelaciones de vuelos por parte de otras compañías internacionales, mientras varias navieras y operadores logísticos han reducido o suspendido sus servicios hacia la isla debido al aumento de los riesgos comerciales y financieros.
El éxodo hotelero
La situación es igualmente compleja en el sector hotelero. La administración del presidente Donald Trump ha intensificado las presiones contra el conglomerado militar cubano GAESA, considerado por Washington como el principal instrumento económico del régimen. Las nuevas medidas estadounidenses han llevado a varias compañías extranjeras a revisar sus operaciones en Cuba para evitar posibles sanciones.
Entre los casos más destacados figura la cadena española Iberostar, que recientemente se desvinculó de hoteles asociados a entidades controladas por GAESA. Aunque la empresa mantiene presencia limitada en la isla mediante acuerdos con otras entidades estatales, su decisión ha sido interpretada como una señal del creciente riesgo que perciben los inversionistas extranjeros.
Asimismo, la cadena canadiense Blue Diamond Resorts anunció su salida total del mercado cubano, abandonando la gestión de quince hoteles. Analistas consideran que estos movimientos reflejan una pérdida de confianza en la capacidad del sector turístico cubano para generar rentabilidad en medio de la crisis económica, los apagones, la escasez de combustible y la caída sostenida del número de visitantes internacionales.
La defensa pública de GAESA
Ante el creciente aislamiento económico, el Gobierno cubano emitió una inusual declaración institucional para defender públicamente a GAESA, el poderoso conglomerado empresarial administrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Difundido por los medios oficiales, el comunicado sostiene que el grupo ha prestado “incontables servicios” a la nación al generar las divisas necesarias para enfrentar lo que el régimen denomina la “guerra económica” de Estados Unidos. Según La Habana, los ingresos obtenidos por las empresas controladas por GAESA han permitido financiar importaciones, sostener programas sociales y amortiguar los efectos de las sanciones estadounidenses.
La declaración resulta significativa porque las autoridades cubanas rara vez se pronuncian públicamente sobre el conglomerado militar, cuya estructura financiera ha estado tradicionalmente rodeada de hermetismo. Diversos estudios independientes estiman que GAESA controla una parte sustancial de la economía nacional, incluyendo hoteles, puertos, comercios, remesas, servicios financieros y proyectos inmobiliarios estratégicos.
Un modelo bajo presión
La salida de aerolíneas, cadenas hoteleras y operadores internacionales evidencia las crecientes dificultades que enfrenta el modelo turístico impulsado por el Gobierno cubano durante las últimas décadas. El sector, concebido como la principal fuente de divisas del país, se encuentra ahora atrapado entre la crisis interna, el deterioro de la infraestructura, la caída de visitantes y las nuevas presiones de Washington.
Mientras La Habana insiste en que GAESA ha sido fundamental para la supervivencia económica de la Revolución, el éxodo de empresas extranjeras sugiere que la incertidumbre política y financiera continúa aumentando. La suspensión de los vuelos de Iberia y la retirada de importantes operadores hoteleros constituyen nuevas señales de que el turismo cubano atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.
FOTO: Iberia


