Miami, Reporta.news— El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó que la postura oficial de Washington respecto al dirigente chavista Diosdado Cabello permanece sin cambios y aseguró que continúa siendo considerado por las autoridades estadounidenses como un “narcoterrorista” y narcotraficante.
Las declaraciones de Rubio se produjeron al ser consultado sobre el estatus de Cabello dentro de las listas y expedientes manejados por el Departamento de Estado y otras agencias federales de Estados Unidos, en medio de especulaciones sobre posibles ajustes en la política exterior hacia Venezuela.
“La política de Estados Unidos sobre ese tema no ha cambiado. Y cuando cambie, se lo haremos saber”, afirmó Rubio, dejando claro que la administración estadounidense mantiene vigente su posición frente a una de las figuras más influyentes del chavismo.
Sin cambios en la postura de Washington
Las palabras del jefe de la diplomacia estadounidense parecen disipar cualquier duda sobre una eventual flexibilización del tratamiento político y judicial hacia Cabello, considerado uno de los hombres fuertes del poder venezolano y estrecho aliado del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Desde hace años, funcionarios estadounidenses han acusado a altos dirigentes del régimen venezolano de estar vinculados al narcotráfico internacional, corrupción y estructuras criminales transnacionales. En 2020, el Departamento de Justicia presentó cargos contra varios líderes chavistas bajo acusaciones relacionadas con el narcoterrorismo y el tráfico de drogas, alegando vínculos con grupos armados y redes ilícitas.
Cabello, quien actualmente ocupa posiciones clave dentro de la estructura política venezolana, ha rechazado repetidamente las acusaciones de Washington, calificándolas como parte de una campaña política contra el Gobierno de Caracas. El chavismo, por su parte, sostiene que las sanciones y procesos judiciales impulsados por Estados Unidos responden a una estrategia de presión para desestabilizar al país sudamericano.
Un mensaje político en medio de tensiones regionales
La reafirmación de Rubio llega en un momento particularmente delicado para las relaciones entre Washington y Caracas, marcadas por contactos limitados, sanciones económicas y negociaciones intermitentes relacionadas con temas energéticos, migratorios y electorales.
Analistas consideran que las declaraciones del secretario de Estado también envían una señal política a aliados regionales y actores internacionales sobre la continuidad de la presión estadounidense contra figuras prominentes del chavismo señaladas por presuntos vínculos criminales.
Aunque Estados Unidos ha explorado canales diplomáticos puntuales con Venezuela en los últimos años, Rubio dejó claro que, al menos en el caso de Diosdado Cabello, no existe modificación alguna en la evaluación oficial de Washington.
Cabello está considerado uno de los principales dirigentes del oficialismo venezolano, fue incluido en marzo de 2020 en acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo vinculan con presuntas operaciones de narcotráfico y con el llamado Cartel de los Soles, organización que según Washington estaría integrada por altos funcionarios venezolanos.
El mismo año, el gobierno estadounidense ofreció recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena.
foto: El Nacional


