Miami, Reporta.news– El Gobierno de Estados Unidos ha dado a Cuba un plazo de dos semanas para liberar a un grupo de presos políticos de alto perfil como señal de “buena fe”, en el marco de contactos discretos entre ambas partes que podrían marcar un nuevo capítulo en una relación históricamente tensa.
La exigencia, según una fuente familiarizada con las conversaciones, fue planteada durante una reunión secreta celebrada el pasado 10 de abril en territorio cubano. El encuentro, cuyos detalles no han sido oficialmente confirmados por La Habana, habría incluido la propuesta de liberar a figuras emblemáticas del disenso dentro de la isla.
Entre los nombres mencionados destacan los artistas Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, ambos vinculados al Movimiento San Isidro. Los dos fueron condenados en 2022 tras participar en protestas y actividades consideradas subversivas por el Gobierno cubano, en medio de una creciente represión contra voces críticas.
En un comunicado remitido a USA TODAY, un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos reiteró que la administración del expresidente Donald Trump mantiene su compromiso con la liberación de todos los presos políticos en Cuba, haciendo énfasis particular en los casos de Otero Alcántara y Osorbo.
“La liberación de estos individuos sería un paso significativo hacia la construcción de confianza y el respeto a los derechos fundamentales”, señaló el portavoz, sin detallar posibles consecuencias si La Habana no cumple con el plazo establecido.
Analistas consideran que esta exigencia podría formar parte de una estrategia más amplia de presión diplomática, combinando canales discretos de negociación con demandas públicas centradas en derechos humanos. Sin embargo, el Gobierno cubano ha rechazado históricamente este tipo de condiciones, calificándolas de injerencia en sus asuntos internos.
El desenlace de este ultimátum podría tener implicaciones importantes no solo para las relaciones bilaterales, sino también para el clima político dentro de la isla, donde el tema de los presos políticos continúa siendo uno de los principales puntos de fricción con la comunidad internacional.
En la reunión, Estados Unidos propuso llevar los servicios de internet de alta velocidad de Starlink a Cuba. Sin embargo, los funcionarios señalaron que La Habana debe implementar reformas que hagan que la economía cubana sea más competitiva y atractiva para la inversión extranjera. También instaron a que se indemnice a los ciudadanos estadounidenses y a las empresas de propiedad estadounidense cuyas propiedades fueron confiscadas, así como a que se levanten las restricciones a las libertades políticas.
FOTO: Cortesia de Diario Las Americas


