Por años fue una acusación que parecía destinada a permanecer en el terreno de la polémica política. Ahora, las palabras del secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, han colocado nuevamente el explosivo caso en el centro de la agenda nacional.
Miami, Reporta.news— Durante años, la representante demócrata por Minnesota, Ilhan Omar, ha cargado con una de las acusaciones más controvertidas de su carrera política: que contrajo matrimonio con un hombre que sería su hermano con el propósito de facilitarle su ingreso a Estados Unidos.
Omar siempre ha rechazado esa acusación.
Pero esta semana el asunto dio un nuevo giro.
El secretario de Seguridad Nacional de la administración Trump, Markwayne Mullin, afirmó que una investigación federal está examinando el caso y fue mucho más lejos que las anteriores declaraciones políticas sobre el tema.
“Sabemos que se casó con su hermano para intentar traerlo a Estados Unidos”, afirmó Mullin durante una conversación con el comentarista conservador Benny Johnson en el marco de la Convención Republicana de Medio Término.
El funcionario añadió que el hombre señalado, Ahmed Nur Said Elmi, quien fue esposo legal de Omar, actualmente vive en Londres. Mullin sostuvo además que la investigación continúa y que podría determinar si existió actividad ilegal relacionada con la inmigración de Omar y su familia.
UNA HISTORIA QUE LLEVA AÑOS PERSIGUIENDO A OMAR
La controversia se remonta a la vida personal de Omar antes de convertirse en una de las figuras más conocidas de la izquierda estadounidense.
Omar contrajo matrimonio civil con Ahmed Nur Said Elmi en Minnesota en 2009. Posteriormente ambos se separaron y el matrimonio terminó legalmente en 2017. Un año después, Omar contrajo matrimonio legal con Ahmed Abdisalan Hirsi.
Precisamente esa compleja cronología matrimonial alimentó durante años las preguntas sobre la vida personal de la congresista.
Las acusaciones de que Elmi era realmente hermano de Omar comenzaron a circular hace más de una década en círculos de la comunidad somalí y posteriormente fueron recogidas por medios y comentaristas conservadores.
En 2019, el Star Tribune de Minneapolis examinó públicamente las acusaciones y los documentos relacionados con la historia matrimonial de Omar. El periódico señaló entonces que existían preguntas sin resolver, pero no estableció que Elmi fuera hermano de la congresista.
Omar, por su parte, ha sido categórica.
En 2016 calificó de “absurdas y ofensivas” las insinuaciones de que Elmi fuera su hermano.
AHORA LA INVESTIGACIÓN CAMBIA EL ESCENARIO
Lo que convierte la controversia actual en una noticia diferente es la participación directa del gobierno federal.
Mullin no presentó el asunto como una simple controversia electoral o una acusación lanzada por sus adversarios políticos. Dijo que existe una investigación en curso y advirtió que, si las autoridades logran demostrar que Omar mintió en documentos relacionados con su entrada o permanencia en Estados Unidos, podría haber consecuencias.
“Si podemos demostrarlo —que ella no debería haber estado aquí en primer lugar— la deportaremos”, afirmó Mullin.
La declaración es extraordinariamente significativa porque Omar es ciudadana estadounidense naturalizada desde el año 2000.
Por eso, cualquier intento de revocar su ciudadanía y posteriormente proceder a una deportación tendría que atravesar un proceso legal complejo. No basta con una acusación política ni con una declaración del secretario de Seguridad Nacional.
Pero precisamente ahí está el punto que podría convertir el caso en uno de los grandes enfrentamientos políticos de la segunda mitad de la administración Trump.
¿PUEDE ILHAN OMAR SER DEPORTADA?
La respuesta corta es: no simplemente porque exista una acusación.
Para que una eventual pérdida de ciudadanía y posterior deportación pudiera producirse tendría que demostrarse legalmente que existió fraude u otra conducta que afectara de manera determinante su proceso migratorio y su naturalización.
El propio Mullin reconoció que la investigación continúa y que el gobierno tendría que demostrar que hubo una conducta ilegal.
La legislación federal contempla severas sanciones para el fraude matrimonial con fines migratorios. Si los investigadores consiguieran demostrar una conspiración de ese tipo, el asunto podría adquirir una dimensión penal además de migratoria.
EL ELEMENTO QUE SIGUE SIN RESOLVERSE
Hay, sin embargo, una pregunta fundamental que todavía permanece abierta:
¿Existe evidencia documental o genética concluyente que demuestre que Ahmed Elmi era realmente hermano de Ilhan Omar?
Hasta ahora, esa afirmación no ha sido establecida públicamente mediante una sentencia judicial.
Los defensores de Omar sostienen que la historia es una teoría política reciclada durante años para atacar a una congresista musulmana nacida en Somalia.
Sus críticos responden que las inconsistencias alrededor de sus matrimonios, sus documentos y la cronología de sus relaciones justifican una investigación oficial.
Ahora será el gobierno federal el que tenga que presentar las pruebas.
TRUMP Y OMAR: UN ENFRENTAMIENTO QUE VUELVE A ESCALAR
El presidente Donald Trump ha atacado a Omar repetidamente durante los últimos años y ha respaldado públicamente las acusaciones relacionadas con su matrimonio.
El vicepresidente JD Vance también ha afirmado que considera que Omar pudo haber cometido fraude migratorio.
Para Trump y sus aliados, el caso representa algo más que una controversia personal: es un ejemplo de lo que consideran abuso del sistema migratorio estadounidense.
Para Omar y sus aliados demócratas, se trata de una persecución política destinada a desacreditar a una de las figuras más visibles del ala progresista del Partido Demócrata.
Pero ahora existe un nuevo elemento: una investigación federal que, según el máximo responsable del Departamento de Seguridad Nacional, podría determinar si aquellas acusaciones que durante años fueron calificadas de rumores contienen realmente evidencia de un delito.
Y si las autoridades consiguen demostrarlo, el problema para Ilhan Omar ya no sería solamente político.
Podría convertirse en un problema judicial, migratorio y, potencialmente, en una amenaza para su propia ciudadanía estadounidense.
La pregunta que queda sobre la mesa es simple y explosiva: después de tantos años de acusaciones, ¿está finalmente el gobierno de Donald Trump dispuesto a demostrar en los tribunales qué ocurrió realmente detrás de aquel matrimonio de 2009?.
FOTO: Courtesy BBC


