Miami, Reporta.news— La Corte Suprema de Estados Unidos provocó este lunes un nuevo terremoto político y electoral al despejar parcialmente el camino para que la administración del presidente Donald Trump avance con su controversial plan para restringir el voto por correo antes de las elecciones de medio término de noviembre.
Pero hay una precisión fundamental: la Corte Suprema no decidió de manera definitiva que la orden ejecutiva de Trump sea constitucional. El fallo levantó una de las barreras judiciales que mantenían bloqueada la implementación de la orden, mientras otra orden judicial que afecta su aplicación a nivel nacional continúa vigente. La batalla legal, por tanto, está lejos de terminar.
La decisión constituye, sin embargo, una importante victoria procesal para la Casa Blanca.
¿Qué había ordenado Trump?
En marzo, el presidente firmó una orden ejecutiva destinada a modificar significativamente el sistema federal relacionado con el voto por correo.
Entre otras medidas, la orden instruye al Departamento de Seguridad Nacional a elaborar listas de ciudadanos considerados elegibles para votar y establece mecanismos para que el Servicio Postal pueda limitar la entrega de determinadas boletas electorales a los votantes incluidos en esas listas.
La administración sostiene que el objetivo es fortalecer la integridad electoral y garantizar que solamente ciudadanos estadounidenses elegibles participen en las elecciones federales.
Los estados y organizaciones que demandaron al gobierno sostienen, por el contrario, que el presidente está intentando intervenir en procedimientos electorales que tradicionalmente son administrados por los estados y que los cambios podrían provocar confusión y privar del derecho al voto a ciudadanos elegibles.
¿Qué decidió realmente la Corte Suprema?
Aquí está la parte más importante.
La Corte, por una votación de 6-3, permitió que la administración Trump supere una de las órdenes judiciales que impedían avanzar con su plan.
Los tres magistrados liberales votaron en contra.
Pero el fallo no cerró el caso. Otra medida cautelar emitida por la jueza federal Indira Talwani el 11 de agosto continúa bloqueando parte de la implementación de las nuevas reglas del Servicio Postal.
En otras palabras: Trump obtuvo luz verde para avanzar en una parte de su estrategia, pero todavía existen obstáculos legales que pueden impedir que todas las nuevas reglas estén plenamente vigentes en noviembre.
¿Por qué esta decisión es importante para Trump?
Para la administración Trump, el significado político es considerable.
Primero, representa un respaldo judicial en una de las principales batallas de su agenda electoral. Trump ha convertido durante años el voto por correo en uno de sus principales objetivos de reforma electoral.
Segundo, le permite a la Casa Blanca continuar presionando para modificar los procedimientos federales relacionados con las boletas enviadas por correo justo cuando faltan pocas semanas para que comiencen a distribuirse las papeletas para las elecciones de noviembre.
Y tercero, coloca nuevamente a la Corte Suprema en el centro de la disputa sobre quién tiene la autoridad para establecer las reglas que regulan las elecciones federales: Washington o los estados.
El factor tiempo puede ser decisivo
El reloj electoral está corriendo.
El Servicio Postal ya publicó nuevas reglas destinadas a implementar partes de la orden de Trump, pero su aplicación continúa condicionada por las decisiones judiciales pendientes.
Algunos estados comenzarán a enviar boletas a votantes militares y en el extranjero a principios de septiembre. Eso significa que cualquier decisión definitiva tendrá que producirse rápidamente para que los estados, los funcionarios electorales y el Servicio Postal puedan adaptarse.
La administración Trump podría, por tanto, intentar aprovechar la decisión de la Corte Suprema para acelerar la implementación mientras continúa la batalla en tribunales inferiores.
Una batalla que puede llegar nuevamente a la Corte Suprema
Los estados que demandaron al gobierno todavía pueden continuar sus acciones legales.
La cuestión constitucional de fondo sigue abierta: hasta dónde puede llegar el poder presidencial para modificar mediante una orden ejecutiva procedimientos que afectan directamente la administración de las elecciones federales.
La jueza Talwani había determinado previamente que Trump carecía de autoridad para ordenar determinados cambios en la manera en que los estados administran las elecciones y sostuvo que la Constitución asigna a los estados un papel central en la regulación electoral. La administración Trump ha rechazado esa interpretación.
Por eso, lo ocurrido este lunes puede ser solamente el primer capítulo de una batalla jurídica mucho mayor.
¿Y qué puede significar para las elecciones de noviembre?
Eso todavía no está claro.
La reducción del voto por correo podría afectar de manera distinta a los estados dependiendo de sus propias leyes electorales y de cuánto logre implementarse la orden antes de noviembre.
Reuters señala que los votantes demócratas han utilizado históricamente el voto por correo en una proporción mayor que los republicanos, aunque el comportamiento electoral puede variar considerablemente según el estado y la elección.
Por eso, mientras la Casa Blanca presenta la medida como parte de su agenda de integridad electoral, sus opositores la consideran una intervención federal que podría dificultar el acceso al voto.
Trump obtiene una victoria, pero la guerra legal continúa
La decisión de este lunes es, sin duda, una victoria para la administración Trump, pero sería incorrecto presentarla como el final de la batalla.
La Corte Suprema levantó uno de los obstáculos judiciales, pero dejó vigente otro. Los tribunales inferiores todavía tienen casos pendientes y los estados demandantes mantienen abiertas sus impugnaciones.
Lo que está en juego va mucho más allá del voto por correo.
La disputa plantea una pregunta fundamental para el sistema electoral estadounidense: ¿quién tiene la última palabra sobre cómo se administran las elecciones federales?
Con las elecciones de medio término acercándose rápidamente, la respuesta podría terminar siendo una de las batallas constitucionales más importantes de la segunda administración de Donald Trump.
Reporta.news continuará siguiendo esta batalla en los tribunales y sus posibles consecuencias para las elecciones de noviembre.
FOTO: Cortesia de Telemundo


