Miami, Reporta.news— La escasez en Cuba parece no tener límites. A los prolongados apagones, la falta de agua, los problemas para conseguir alimentos y la ausencia de productos básicos para el aseo personal, ahora se suma otro artículo esencial que comienza a desaparecer de los anaqueles: el aceite para cocinar.
La situación quedó expuesta en el establecimiento estatal Perla de Cuba, donde se puso a la venta aceite a un precio de 2,85 dólares por litro, con un límite de dos botellas por persona.
La oferta provocó una inmediata aglomeración de compradores. Una multitud se concentró en los alrededores del comercio, formando dos largas filas a ambos lados de la entrada, en medio de la desesperación de quienes intentaban adquirir uno de los productos básicos de la alimentación familiar.
La cantidad de personas fue tal que la Policía tuvo que intervenir para controlar la situación y mantener el orden.
La escena vuelve a mostrar la dimensión de la crisis que atraviesa la población cubana. Un producto tan elemental como el aceite se convierte en un artículo difícil de conseguir y, cuando aparece, provoca largas filas y concentraciones de personas dispuestas a esperar para poder llevarse apenas dos botellas.
Para muchos cubanos, el problema no es solamente el precio. Es encontrar el producto.
En un país donde las familias enfrentan diariamente cortes de electricidad, interrupciones en el suministro de agua y dificultades para conseguir alimentos y artículos esenciales, la desaparición del aceite de las tiendas constituye otro golpe a la economía doméstica.
La paradoja resulta evidente: mientras el Gobierno cubano continúa hablando de sus programas económicos y de los esfuerzos para enfrentar la crisis, los ciudadanos hacen largas filas para conseguir los productos más elementales de la vida cotidiana.
Y ahora, en Cuba, hasta cocinar se ha convertido en un problema.
FOTO: Aventureros


